jueves, 13 de enero de 2011

Alguien en quién apoyarte cuando menos lo esperas

Hoy estaba viendo un trabajo, revisar unas farolas de alumbrado público entre las que había una que al parecer estaba golpeada en la base y se había doblado un poco.
Cuando la he visto no he podido dejar de asombrarme al cómo es la vida. La farola había caído y en su caída se encontró con un trenzado aéreo que retuvo su caída, aguantándola desde a saber cuándo e impidiendo que cayera sobre un vehículo un transeúnte que, inconsciente jamás se llegaría a imaginar la que le puede caer encima.

Y es que la vida es así de inesperada, en la que igual mañana tú te mueres y a mí me toca la lotería.
Aunque pensándolo bien, ¡yo no juego a la lotería!
Maldita sea, ¡Otra vez me toca elegir muerte!

 

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