sábado, 22 de enero de 2011

Aunque funcione, existe una gran diferencia.

Los hay que piensan, mientras funciona, no lo toques.
Hay a quién no le importa como quede un trabajo, mientras funcione.
Hay quién no aprecia la diferencia entre un trabajo mal hecho y un trabajo bien hecho.
Pero Javi si lo aprecia y es que no todo es que funcione, también hay que tener buen gusto para los acabados, ya que aparte de la estética, un buen acabado es algo fundamental para las futuras reparaciones y revisiones.
En este caso Javi, se encontró con una cabecera de televisión un poco desastrosa.
  

Un bastidor por aquí, unas bridas por allá, un poco de buen gusto por el trabajo y ¡voilà!, el trabajo ya está hecho.



Desde luego, yo sí que me considero capaz de distinguir entre un trabajo bien hecho y uno mal hecho.
Y tú, ¿eres capaz de distinguirlo?

1 comentario:

Instalador Autorizado dijo...

si señor esixte una gran diferencia en querer y no querer, tener cariño a lo que haces y no tenerlo, y eso se nota y mucho, no por saber mas, haces mejor las cosas, un saludo.

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