jueves, 20 de enero de 2011

Reparación de una línea subterránea de baja tensión.

Hay veces en que te llaman para buscar una avería en una línea subterránea y dices eso típico de “Dios nos pille confesados, ¿hora por donde comienzo?”
Menos mal  que “con buena picha, bien se folla”. Y es que ir a localizar una fuga en una línea subterránea con más de 2Km de recorrido sin una buena herramienta es una misión imposible. Para eso tenemos un localizador de fugas, inventado por alguna persona que tenía mucho tiempo.
Aún así, buscar una fuga en líneas tan largas cuesta y si no, que se lo pregunten a Noé.
Con un poco de ayuda y a base de recorrernos a pata la carretera de punta a punta unas cuantas veces, localizamos varios puntos en los que el localizador de fugas nos da señal de fallo de aislamiento y aquí es donde nos hacemos la típica pregunta, “¿ser o no ser?”.


Tras abrir las catas previamente marcadas, descubrimos con alegría que hemos dado con la base del problema. 
 

 Antes de continuar, realizamos unas mediciones para ver que los dos tramos del cable cortado se encuentran en buen estado de aislamiento.

Una vez comprobado que la línea está en buenas condiciones, se preparan los cables, se prensan los manguitos, se regenera el aislamiento y ..........





......... ¡¡¡trabajo terminado!!!

Típico baile autóctono de celebración por un trabajo
 bién hecho conocido como "el baile de la gallina".

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