miércoles, 13 de abril de 2011

Línea subterranea de baja tensión en Teulada

Hoy le ha tocado a una pequeña línea de baja tensión en Teulada de unos 125m de longitud y de una sección de 3x240mm²+1x150mm² de aluminio.
Si no fuera por el sol y la calor que está haciendo estos días, se podría decir que hoy ha sido un día bastante normal.
Tras cargar todo el equipo en el taller, hemos partido hacia el punto de trabajo y una vez allí nos hemos puesto manos a la obra.
Mientras Javi y yo hemos pasado la guía por los tubos, Chus y Noé han preparado la máquina para tirar el cable. Una vez pasado el cable piloto, hemos extendido los conductores en el asfalto para poder pasarlos mejor por el tubo.
El primer intento de pasar los cuatro conductores, ha sido con una maya tira cable, pero al ver que se nos ha soltado nada más comenzar a pasarlo, hemos optado por amarrar una braga al cable, haciéndole un nudo de sobrecuello de los de toda la vida, ya que tenemos demostrado que esos no fallan. 
Al no poder pasar el cable hasta el transformador, ya que nos estaban abriendo la última cata, lo hemos sacado en la arqueta anterior, a unos cincuenta metros de distancia.
Tras esto y con el equipo preparado en el otro extremo de la zanja, hemos decidido parar para almorzar algo a la sombra de unos cipreses que allí estaban. Nada como un buén almuerzo campestre para descansar un poco y planificar los siguientes pasos a dar.
Con las fuerzas repuestas, nos hemos puesto a pasar el tramo que faltaba para llegar con la línea hasta el equipo de medida. En este caso no han habido problemas de que se nos suelte el cable, ya que hemos continuado utilizando la braga y el nudo de sobrecuello que tánto nos gusta.
Entre tanto, los albañiles han terminado la cata al lado del centro, por lo que hemos ido a pasar ese tramo que habíamos dejado fuera. Aunque a la primera no ha pasado bien, con unas pequeñas modificaciones en el amarre del cable lo hemos conseguido pasar sin mayor problema.

Hemos sellado las puntas del cable con cinta vulcanizada para que no entre humedad y recogido el tramo de cable que entra en en centro para comectarlo cuando la compañía nos dé el permiso.

Mientras Chus y Noé se han quedado en el taller descargando todo el material y herramienta utilizada, Javi y yo hemos aprovechado para empalmar y sellar los tubos, realizar una prueba de aislamiento a la línea, para comprobar que la cubierta y aislante de esta no ha sufrido ningún daño en el proceso, hemos recogido los trastos que quedaban y nos hemos ido al taller para dejar el resto de material.

El día ha sido tan caluroso que hemos agradecido contar con uno de los botellines de agua de 25 litros que tenemos en el taller. 

Por suerte teníamos a Chus sediento, le ha pegado el primer trago y cuándo nos ha tocado a los demás, la botella no pesaba tanto.
Mañana más y mejor.

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