lunes, 9 de mayo de 2011

Ya me he estrenado

Y es que ya era hora, 23 años trabajando en el oficio y aún no me había enfrentado a una avería en una instalación de televisión.
Lo máximo que he hecho en esta materia, ha sido montar alguna antena al estilo tradicional, con la televisión pequeña como medidor y poco mas.
Hoy he podido poner en práctica mis conocimientos teóricos, adquiridos hace ya un año en el I. E. S. María Ibars en Denia. Por fín, esas clases tan didacticas que Pacual nos díó sobre montaje y mantenimiento de instalaciones de televisión, han comenzado a dar su fruto.
Cuándo he ido a ver la avería, pensaba que sería poca cosa, ya que el cliente comentaba que en el comedor se veía bién, pero en la habitación no, por lo que el creía que era la toma.
Tras llegar a casa del cliente, armado con mi cinto de herramientas y con el Prolink 4C de Promax, he medido la señal de la toma en cuestión y ¡¡sorpresa!!, unos 22 dBµV y el BER (tasa de bits erroneos) fatal, bastante por encima del QEF o como se dice en castellano, casi libre de errores.
He desmontado la toma y la cosa no ha mejorado.
El cliente me ha explicado como le hicieron la instalación y casi nada, 4 tomas en cascada y esta es la última.
Mido señal en la toma principal y apenas me llegan 45 dBµV “cagaos”  y el BER con un valor yo diría, que bastante decente.
Tras eliminar la fuente de alimentación y enviar tensión al amplificador con el medidor de campo, observo que la señal mejora un poco. Lo primero ha sido pensar que la fuente estaba mal, pero tras unas comprobaciones me he dado cuenta de que esta estaba bien. 
Después de ir comprobando la señal de toma en toma,  desmontandolas para ver la señal en el cable, veo que este tiene unas perdidas brutales. En tan sólo 3 metros de cable hay perdidas de unos 10 dBµV y el BER ni te cuento y claro, esto dista bastante de los 0,2 dB por metro que mas o menos debería de tener. Comienza la odisea y con la ayuda del cliente comenzamos a cambiar el cableado. A medida que lo vamos cambiando, comprobamos como mejora la situación.
Tras realizar el cambio me dispongo a comprobar señales y vualá, en la entrada, tras cambiar el cable del amplificador de mastil a la fuente de alimentación que tiene unos 12 metros pasamos de tener una señal de esos 45 dBµV “cagaos”  a una de algo mas de 75 dBµV.
Me dispongo a ir montando todas las tomas de la vivienda y mientras, voy midiendo en cada toma. Cuando llego al final, en la última toma me llegan unos 62 dBµV y un BER estupendo.
En fin, que que le voy a hacer, tiempo al tiempo.
Tras 5 horas de estrujarme la sesera, pruebas y cambio del cableado, he conseguido solucionar la avería y el cliente contento y mas cuando de las 5 horas sólo le he cobrado 3,5 horas, ya que como le he explicado, aunque tengo una buena base teórica, estoy seguro de que mi compañero Javier, con mas de 30 años de experiencia en la materia, la habría solucionado en bastante menos tiempo.
Menos mal que el cliente ha estado conmigo en todo momento y ha podido comprobar que las perdidas eran reales, por que si no, a ver como le cuento que sólo cambiando el cable, que tenía unos 12 años, se ha solucionado el problema.
Después de esta, que me suelten un toro, que lo toreo.
En serio, esto de las antenas es un mundo aparte. En temas eléctricos no tengo problemas ya que la luz llega o no llega, pero esto de la televisión tiene mucha tecla.

1 comentario:

Andres Francisco dijo...

Ya te digo, la televisión es un mundo aparte, los voltios son más fáciles de buscar, el tema de las frecuencias a mi no me gusta casi nada, más aún cuando mi base no es muy buena para explicar las inexplicables cosas que ocurren en las instalaciones de TV. Un saludo.