lunes, 7 de noviembre de 2011

Manolita, una mas de la familia

Qué bien lo tienen las distribuidoras. Que quieres luz, monta un centro de transformación, realiza una línea de 240mm² de media en doble circuito, conéctamela y si me lo das todo como me gusta, te doy luz.

Y es que estos días hemos estado preparando las infraestructuras para dar servicio eléctrico a un edificio de viviendas.

Para comenzar el trabajo, el primer día Javi y Pepe prepararon la base para el alojamiento de un centro de transformación prefabricado compacto. Tras preparar la tierra de herrajes y la de servicio “dejaron caer” el centro en la base, preparada por los albañiles con las instrucciones que les dio Antonio, el técnico que lleva el trabajo y las conectaron en las cajas de seccionamiento.
El segundo día, tocó pasar la línea de 240mm², de doble circuito de aproximadamente unos 130m de longitud. Para este trabajo acudimos Noé y yó como refuerzo.


Como ayudante estrella hemos tenido a “Manolita”.

Manolita es una máquina tiracables a la que hemos bautizado con ese nombre, ya que para nosotros se ha convertido en una más del equipo. La verdad es que si me lo cuentan no me lo creo ya que cuando la adquirimos, no estaba yo muy convencido de su utilidad, ya que estoy acostumbrado a hacer los trabajos "a lo burro", tirando del cable hasta reventar. Han sido ya varios trabajos en los que hemos contado con ella y la verdad es que ya no me veo sin ella.

Llegamos temprano y tras descargar y situar la bobina del cable sobre los caballetes, comenzamos a pasar la guía. Una vez la guía en la otra punta le atamos el cable piloto de Manolita y lo pasamos por el tubo. Cuando este llegó al  inicio lo atamos al primer cable con la braga y Manolita comenzó a realizar su trabajo. Junto al cable pasamos la guía para no tener que pasarla una vez pasado el conductor. Ya pasado el primer cable realizamos la misma maniobra hasta pasar los seis cables.
La verdad es que así da gusto, sin prisa pero sin pausa.
Al día siguiente, Javi y Pepe montaron los conectores que van en la punta del cable para dejarlo abrochado en el centro de transformación. Como siempre, el primero costó un poco, ya que es un trabajo que hacemos de “uvas a peras”, pero a partir de ahí el resto fué como una seda.

Siempre nos gusta preparar el primero de manera individual para aseguranos de que todas las medidas cuadran y una vez revisado, hacer el resto de un tirón, ya que en caso de preparar todos los cables y tener un fallo, este afectaría a la totalidad del trabajo.


Una vez preparadas las conexiones quedan las verificaciones. En este caso se requieren un par de pruebas como son la rigidez dieléctrica y el ensayo de descargas parciales.
Lo primero fué preparar los cables para la prueba de rigidez dieléctrica. En la parte del centro de transformación dejamos los conectores desconectados y separados del chasis y en la del entonque dejamos las puntas peladas y atadas a una vaya para que no toquen tierra.

Para realizar la prueba usamos un medidor que tenemos, capaz de inyectar una corriente de 20mA a una tensión de 75KV, al que le montamos un SAI Online para que haga de estabilizador y evitar que cualquier oscilación de la tensión en la entrada afecte a la salida.

La prueba es de tipo destructivo, por lo que si hay algún fallo en el conductor la corriente destruirá el conductor por el punto en que se encuentre este.
Primero realizamos la prueba entre el vivo y la maya a una tensión de 48KV para comprobar el estado del aislamiento. Se trata de conectar las dos ternas de cable, primero una y después la otra e ir subiendo la tensión gradualmente hasta llegar a los 48KV.
El truco consiste en poner la corriente a 20mA y disminuir la corriente al tiempo que se sube la tensión para que no salte la protección térmica, ya que lo normal es que cuando comienzas a inyectar la corriente en el cable, esta suba a tope para ir estabilizándose poco a poco. Una vez estabilizada la tensión a 48KV hay que esperar 15 minutos para ver si pasa o no pasa. Esta prueba se debe realizar solo una vez a 48KV para no dañar en exceso el cable, por lo que si hubiera que volver a realizarla sería a 20KV.
Tras la prueba del aislamiento viene la de la cubierta, que se realiza entre la maya y la tierra a una tensión de 10KV durante un minuto siguiendo el mismo proceso que en la anterior.
Para la prueba de descargas parciales he ido hoy con Antonio. Para la preparación de la misma hemos tenido que abrochar los conectores de las líneas en las celdas de alta tensión del transformador.
En este caso, no ha sido necesario preparar la otra punta de los cables ya que estaban pelados para la rigidez dieléctrica y servían igualmente.

Los técnicos de la prueba han llegado y tras el almuerzo han iniciado los trabajos. Llevaban un furgón preparado con los equipos necesarios para esta  y otras pruebas. La verdad es que me he quedado de piedra cuando he sabido que todo el equipo está valorado en más de 300.000€.


Como tenía trabajo en otro sitio no me he podido quedar para ver como realizaban las pruebas.
Ya por la tarde, cuando han terminado las pruebas me he pasado a cortar las puntas de los cables y a ponerles unos capuchones retráctiles en frio, para evitar que les entre la suciedad y la humedad mientras esperamos a realizar el entronque para dar servicio al nuevo centro de transformación.

En este caso se tratará del famoso mete-saca, en el que uno de las ternas de cable se meterá en el centro para ser conectada el en lugar de una de las que actualmente tiene servicio, sacando esta para empalmarla con la otra que queda, quedando el centro existente enlazado con el nuevo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Soy un alumno de Grado superior eléctrico y este es el primer comentario que pongo en un blog. Cabe decir que estoy en clase pero esta publicación me va a servir de ayuda para el proyecto que estamos realizando. Gracias.