domingo, 15 de enero de 2012

Montaje de suelo radiante en la Nucia

Hace poco, Javi y Pepe estuvieron montando e instalando el suelo radiante eléctrico en una vivienda en la que estamos realizando la instalación eléctrica. De este trabajo Javi me pasó estas fotos.
Viendo las fotos me doy cuenta de lo que hemos progresado y es que, muy lejos quedan aquellos tiempos en los que realizamos nuestra primera instalación de suelo radiante.
Aunque hemos instalado diversos tipos de suelo radiante, como pueden ser el de hilo, el de folio, el actual de maya, etc., a la hora de instalarlos todos se basan en los mismos principios.
Lo primero que tiene que quedar claro es que la superficie de trabajo tiene que estar limpia y que nadie más que nosotros ha de estar trabajando en la zona, ya que la gente tiene la manía de pisar lo que no tiene que pisar.
Antes de comenzar a extenderlo, se debe verificar el estado de los materiales a usar, para asegurarnos de que no estén defectuosos, bien de origen o porque durante el proceso de transporte hayan sufrido algún accidente. Se debe hacer una medida de continuidad para saber que la resistencia no está cortada y una pequeña revisión visual del estado de la misma.
Cubrimos el suelo con placas aislantes tipo poliuretano, con un espesor mínimo de 2cm con el fin de que el calor no se pierda hacia abajo (a no ser que el piso de abajo sea nuestro y tengamos la intención de tener un techo radiante), el cual fijamos al suelo mediante el uso de unos accesorios suministrados por el fabricante para que este no se mueva.
Tras cubrir la zona y limpiar el aislante comienza en proceso de montaje de la resistencia.
En este caso, se trata de una resistencia ya fijada en una maya para facilitar su instalación, que se va extendiendo de punta a punta del suelo. La verdad es que el proceso se asimila bastante a pintar con rulo. Comienzas por una punta, llegas a la otra, cortas la maya sin dañar la resistencia,  giras y vuelves atrás paralelamente al tramo que ya tienes instalado.
Una vez desliado todo, se mete la punta del cable de alimentación por el tubo y se lleva al termostato. También se baja una sonda de temperatura que se dejará bajo el piso embebida en mortero para controlar la temperatura del mismo y que desconecte a la temperatura de seguridad seleccionada y evitar que la resistencia sufra algún daño por exceso de temperatura. 
En este proceso, hay que tener en cuenta que la resistencia empalma con cable normal eléctrico mediante lo que se conoce como la unión fría y que esta, ha de quedar totalmente tapada por el mortero. Vamos, que a nadie se le ocurra meter el cable de resistencia dentro del tubo ya que la amarga y cruel experiencia nos dice que si se queda al aire se sobrecalentará y se quemará.
En el proceso de montaje se recomienda alejar la resistencia, a por lo menos 20cm de cualquier obstáculo, como pueden ser las paredes y ubicación de futuros armarios.
Una vez montado se deberá medir el aislamiento del mismo respecto a tierra.
A nosotros nos gusta realizarlo un mínimo de tres veces. La primera cuando se seca el mortero con el que se ha tapado, la segunda antes de montar el piso, por si ha sufrido algún percance en el transcurso de la obra y la tercera una vez que se ha montado.


Después solo queda darle servicio, probar que este funciona correctamente y comprobar que el consumo es el correcto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena juganett, tienes un blog fantastico

juganett dijo...

Gracias, aunque últimamente lo tengo un poco abandonado.