domingo, 6 de mayo de 2012

La satisfacción no tiene precio

Y es que no se puede negar, las cosas son como son y punto.
El otro día, llamé a una clienta para ir a su casa a realizarle un pequeño trabajito de nada; cambiarle la cazoleta de un enchufe que se le había roto, vamos que vale más el viaje que el trabajo.
Cuando hablé con ella por teléfono me comentó eso de que ya de paso, me quería comentar un problema que tenía con el consumo de su vivienda y es que no acababa de asimilar el precio de la factura mensual, ya que otras personas con viviendas similares no pagan lo mismo.
Tras comentarle que para mí, que dos casas sean iguales no tiene nada que ver, le dije que cuando fuera yo íbamos a ver la cruda realidad y es que nada tiene que ver que tengas el mismo coche que tu vecino, ya que el uso puede ser totalmente diferente.
Ya en su casa le presento a la estrella del día, el gestor de consumo y de paso a toda su familia, el adaptador para conectarlo a Internet y el miembro más reciente, un emisor que conectas en cualquier enchufe de la vivienda, sincronizas con uno de los nueve canales que tiene el analizador y a partir de este momento sabes lo que tienes que saber sobre los receptores que estén conectados a dicho enchufe.
Y he aquí que lo que en principio era una demostración se convierte en una instalación, fue conectarlo provisionalmente, enseñarle lo que es capaz de hacer y ya no me dejó que lo quitara, hasta el punto que tuve que bajar al coche a por algo de cable, para recablear el tramo de cable que va del interruptor de control de potencia al automático general, y así poder montarle los tres toroidales, ya que en un tamo tan corto no cabían (me rio de esos que dicen que cualquiera, sin conocimientos eléctricos se lo puede montar).
La primera prueba seria fue con el suelo radiante que conectado, como lo suele tener todo el día le estimaba unos seiscientos euros mes, desconectado poco mas de cien euros.
Aunque le dejé claro que esto es a modo orientativo, ya que el receptor no está en marcha las 24H del día, la clienta se quedó perpleja.
Después monté el emisor enchufable en una toma de la que se alimentaban varios receptores, como un televisor, un ordenador, equipo de música y una lámpara de pié. Al mirar la pantalla pudimos ver que el precio mensual de dicha toma ascendía a unos treinta y cinco euros mes. Al estar todos los receptores en "standby" le dije que apagara la lámpara que estaba encendida y de repente pasó a una estimación de poco más de un euro mes (pedazo lámpara).
La clienta me comentó que era una lámpara que le gustaba tener todo el día encendida pero que partir de ahora, se lo pensará.
Una vez terminado le comenté que el tener el gestor montado no le va a hacer ahorrar dinero, más bien le va a servir para saber por dónde lo puede ahorrar y que se conciencie en la manera de conducir su casa.
Resumen, que la clienta ha quedado tan encantada que ahora quiere todos los accesorios, ya que no quiere que se le escape ningún dato y me comentó que antes, nada más llegar a casa realizaba una faena fija, que era abrir el  correo y a partir de ahora realizará dos, el correo y consultar la pantalla del gestor.
Espero que le sirva para tomar decisiones sobre sus hábitos de consumo y de esta manera pueda amortizar la pequeña inversión realizada en la instalación de este gestor.

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